Kainu alzado
En esta obra, Víctor Ochoa retrata a Kainu con una presencia poderosa y serena. El animal aparece erguido, con el cuerpo firme y atento, como si percibiera algo más allá del horizonte del papel. La postura transmite vigilancia, equilibrio y una fuerza silenciosa que define su carácter.
El grafito se despliega en manchas densas y trazos amplios que modelan la musculatura y el peso del cuerpo con una intensidad casi escultórica. Las zonas más oscuras concentran la energía de la figura, mientras las líneas abiertas sugieren la anatomía con libertad, dejando visible el gesto del artista.
La obra funciona tanto como retrato animal como estudio de forma y movimiento. En Kainu, Ochoa encuentra un motivo que le permite explorar la potencia expresiva del cuerpo vivo, capturando en el papel la nobleza y la tensión contenida del animal.
Técnica: Grafito sobre papel
Dimensiones: 45,5 × 30,5 cm