En esta obra, Víctor Ochoa captura una escena sencilla que evoca la vida y el paisaje de Lanzarote. Sobre la superficie del agua, una pequeña embarcación se convierte en el centro de la composición, mientras varias figuras humanas aparecen apenas sugeridas mediante trazos rápidos y espontáneos. El dibujo transmite la sensación de un instante observado con naturalidad, casi como una anotación visual tomada en el propio lugar.
La sanguina recorre el papel con un gesto ligero y vibrante, creando contrastes entre zonas densas y líneas apenas insinuadas. Esta economía de medios permite que el paisaje y las figuras se formen con gran libertad, dejando que el espectador complete la escena con su propia mirada.
Sobre el papel de textura orgánica, la obra adquiere un carácter íntimo y evocador, como un recuerdo fijado en el momento preciso en que la experiencia se transforma en dibujo.
Técnica: Sanguina sobre papel
Dimensiones: 56,5 × 44 cm